lunes, 24 de marzo de 2008

Caja de Luz | Jerónimo Arteaga-Silva











Hablar de la fotografía testimonial en México es reconocer el legado de grandes maestros como Manuel Álvarez Bravo y Héctor García, seguido por contemporáneos como Francisco Mata Rosas, Daniel Aguilar y Adrián Mealand. Como una muestra del poder icónico de la fotografía de retrato documental, presentamos "Vivir en el Desierto", de Jerónimo Arteaga-Silva, serie que recientemente fue expuesta en China junto con el trabajo de otros 44 fotógrafos mexicanos más. Menciona Arteaga-Silva, en la acotación para su serie: "las primeras imágenes fueron realizadas en el año 1998 como parte de un pequeño reportaje sobre las condiciones de pobreza extrema que encontré en algunas regiones del estado de San Luis Potosí, en la región ubicada en el Valle del Salado".

Vivir en el Desierto es una serie de imágenes que se destacan por su sutil impacto compositivo,

imágenes ricas en texturas y un eficaz uso de la corrección selectiva de las luces para realzar los motivos de las piezas de Arteaga. Según su propio autor, "no es un trabajo de denuncia, sí un trabajo testimonial y también como un ejercicio de reflexión". Continúa: "no me interesa el maniqueismo, ni todos mis retratados son infelices ni todos estan jodidos, algunos viven, algunos sobreviven, no estoy interesado en definir con mis imágenes los terminos del bien-estar, no es mi papel (creo ni el de nadie) hacer eso. Cuando la gente a la que retrato me pregunta que para que quiero las fotos respondo que es para llevarlas con otra gente diferente y mostrarselas, les digo que su vida y la forma como la viven son interesantes para otras personas en otra parte del mundo. Lo que intento básicamente es reconocerme en el otro". La serie completa puede consultarse en www.zonezero.com/exposiciones/fotografos/arteaga/indexsp.html

La ciudad de la luz azul

Hoy soñé que la ciudad se inundaba. No sólo eso. Por algún capricho onírico, la ciudad se inundaba y quedaba bajo el agua. Cubierta por una cantidad obscena de agua. No sólo eso. Bajo alguna incoherencia fantástica, podíamos respirar y caminar (aunque con cierta dificultad) bajo el agua. La regla física que se manejaba como explicativa era que se había creado un vacío, como si la esperanza fuera un cuenco de vidrio y la ciudad una servilleta arrugada. Pues bien, el resultado de la Gran Inundación era un pueblo sucio, unos caminillos de calles cubiertas por una sola y gran luz azulosa, pesada como el lodo en nuestras ropas. La ciudad tenía ese único olor a moho, a agua pudriéndose en sus propios charcos. Podías sentir el sabor del papel negro mientras caminabas por tu casa vuelta del revés.

Pues bien, yo tenía que regresar allí abajo, a la ciudad azul. Me acerqué con un amigo al borde del río, donde unos sistemas de poleas estratégicamente colocados -algunos gubernamentales y otros civiles- te bajaban y subían con toda seguridad al cadáver de la ciudad. Era extraño lo primitivos que eran. Mi misión era regresar, a ayudar a mi familia que se había quedado limpiando y rescatando lo último importante/impermeable de nuestra vida objeto. El camino no era difícil, sólo caías por encima de la calle.

Entrabamos por la misma puerta por la que en la vida real salimos por última vez. Ahí estaba mi madre, mi padre levantando escombros, revisando objetos, con una bolsa de plástico a la mano. Algo nos decía que si bien las cosas ya estaban tranquilas, el sentido de indeterminabilidad nos presumía su terca amenaza. Todo estaba en la semioscuridad, solo esa luz azulosa que se escabullía en todos los rincones, a través de este aire que no es aire. Me iba enterando que, vándalos o no, había gente -padres de familia- que pintaba las paredes, encima de los mensajes gubernamentales de apoyo, y les pagaban por eso. Eran tiempos difíciles.

Un gobernante hacía un pequeño recorrido por las calles enlodadas, con un séquito de tres personas. Un temeroso vecino encendía un foco que se convertía en la luz de toda una cuadra. El foco despertaba, aletargado, pero otros no sobrevivían. En la casa, algunos nos saludaron y sonrieron con esa delgada sonrisa amarilla.

Mi amigo empezaba con una retahila sofista de razones por las cuáles no debería regresar a la superficie. Las razones por las cuáles debería de quedarse ahí en la cocina (o el cuarto con tablas de cerámica), hasta que el aire cambiara de materia. Las razones por las cuáles debería de morir ahogado en mi cocina. Yo sólo alcanzaba a decir -"¿es que acaso no te das cuenta los problemas en que nos metes a mí y a mi familia si tu cuerpo se queda aquí? ¿tan egoísta eres?". Aterrado, salía al patio y veía a mi abuela sentada en una silla. Ella me decía que estaba lista para regresar a la superficie, se levantaba pero se daba cuenta que, por el contrario, se sentía demasiado adolorida para realizar el viaje de nuevo y se sentaba en su mecedora sin cojín. Yo le comentaba de mi amigo suicida y ella eventualmente regresaba al interior de la casa.

Y llegó la tormenta. El cielo (más alto que de lo normal) se oscureció de golpe y, dentro de las reglas físicas de mi sueño, algunos rayos, muchos rayos, un enjambre eléctrico de vísceras de nubes, volaban juguetonamente. La gente contemplaba asombrada. Yo contemplaba asombrado. Y como después de la herida, viene el líquido, llegó la lluvia.

Yo en el patio, salía a la calle con las gotas de agua lamiéndome la cara. No dejaba de ver al cielo. Bajé la vista y veía a todos mis vecinos en la calle, recibiendo a su vez estas gotas de agua. Era la segunda vez en mi vida que había visto a tanta gente en la calle, bajo la lluvia. Era la primera vez que había visto a tanta gente en la calle, bajo la lluvia, sin importarle mojarse. Dentro de mí, sabía que esta lluvia era mala, que era un aviso contranatura de que era el momento perfecto para escapar de ahí, como si el cielo de agua se volviera sobre sí mismo. Incluso le pregunté a mi madre si ya no estábamos bajo el agua, teniendo un "vámonos ya" como respuesta, ellos estaban saliendo ya de mi casa. Mi familia, me refiero. Como es costumbre, me pedían que regresara por la vídeo (y algún otro ocio electrónico sin importancia, que no recuerdo).

La gente, en un segundo éxodo, caminaba con sus bolsas de ropa en la espalda. Mi familia se alejaba por la calle, con unas bolsas de compra. Los gobernantes regresaban a la superficie en su polea mecanizada, con soporte lumbar y recubiertas totalmente de cuero de idem (esto último no lo soñé, pero creo que funciona). Yo regresaba a la casa, que seguía oliendo a paredes podridas y papel negro, la vídeo no la encontraba, y en su lugar tomaba unos billetes del mueble de la tele. Al salir, me encontraba con mis dos gatos blancos, a los cuales, tristemente, tuve que dejar ahí.

(24 de marzo, 08)

miércoles, 19 de marzo de 2008

La estupidez

La estupidez es hacer las cosas una y otra vez de la misma manera, esperando resultados diferentes. (No es por nada en particular, sólo me gusta mucho la frase)

domingo, 20 de enero de 2008

Nueva información en el blog del Colegio.

Seguimos en la batalla. En el diálogo. Te recordamos que esta tu batalla también, tuya y de tu amigo, tu familia, ese amigo o amiga que pinta, dibuja o sencillamente le gusta esto del arte. Esto es por ti, por usted, por ustedes. Ese, a todos ustedes que leen, será el verdadero triunfo. [ http://www.colegiodeartes.blogspot.com/ ]

Panditas


De regreso. Con lo único que vale la pena. Con lo mejor que está por venir. Con las fuerzas para enfrentarme a ríos de indiferencia y lagunas de azucar. Ahí estás tú. Al final de la bolsa, al final del día, haciendo que toda la espera valga la pena, en estas palabras que ya dejaron de doler y empiezan a saltar como una pandita de fresa.

sábado, 8 de diciembre de 2007

Maravilloso: una Galería de Arte en riesgo de ser cerrada.

La Galería de Artes Tabasco, sede del Colegio de Artes Tabasco A.C. por 20 años, corre el riesgo de ser cerrada. Debido a decisiones personales de la dueña de la casa y secundadas por una pasividad institucional del Instituto Estatal de Cultura, el día 14 de diciembre es la fecha para desalojar el inmueble.
Los socios del Colegio de Artes Tabasco A.C. confiamos que vendrá una intensa semana de pláticas y acuerdos con el IEC, para encontrar la manera de continuar con el proyecto que, desde la creación del Colectivo (al mismo tiempo que la galería, en enero de 1987), se ha venido desarrollando para cubrir las necesidades de enriquecimiento cultural de esta sociedad.

Misael Sámano-Vargas
Presidente del Colegio de Artes Tabasco A.C.

sábado, 17 de noviembre de 2007

Lo realmente importante es impermeable

Asi que, aquí estoy, como turista invasor en el lobby de un hotel seco. Asi que, aquí estoy, como un reclamo de un dios con poco sentido del humor. Asi que, aquí estoy, como un adulto, recordando estar de frente a la pila de basura de mis memorias de infancia. Aprendí que no hay que subestimar la necesidad de los ríos de convertirse en ladrones. Aprendí que no hay que subestimar la estupidez humana de los mecánicos burócratas, de los gobernantes sin sexo, de los costales de arena inserta. Aprendí que los refrigeradores flotan y los símbolos no. Que contigo o sin ti, los autos flotan y chocan y se hunden en su propia depresion de otoño. Aprendí de la felicidad de los felinos, de autopsias de colchones, de impresiones de cucarachas. Aprendí que las catarinas resisten, que los papeles se inflan. Aprendí que puedo ser vagabundo, náufrago y damnificado en un sólo día. Aprendí que el apoyo viene de quien menos lo esperas (Magda, Valeria, Yuritza). También viene de quien sí lo esperas (Lalo, Lluvia, Valeria, Fa, Angelica, Juan, Francisco). Aprendí a esperar poco de quien ya sabías que no haría nada por salvarte, de quien se preocupa por otras personas (ya sabes de quién hablo).

Sería sencillo empezar con un todo empezó esa tarde, pero no tengo ganas. Sólo quiero decir que es impresionante como cambian tus prioridades de vida en tres dias, en una tarde, en una hora. Cuando estas simulando que caminas por los pasillos de tu casa con agua en la cintura, algo realmente jodido está pasando. Te das cuenta de que buscas salvar lo caro, lo que cuesta trabajo reponer por el precio, pero no salvas lo valioso. Finalmente, también te das cuenta de que todo es nada, y de que lo que no salvaste son esas pequeñas cosas, esos detalles que le dan seguridad a tu vida, cada vez que entrecierras los ojos al dormir. Sería sencillo terminar con un nos pondremos de pie, no importa quien intente tirarnos, pero no quiero hacer botín político. Podría terminar, en homenaje a mi padre, con un lo que todos necesitamos es abogar por una Secretaría de la Despensa Nacional, pero es una ironía tan magnífica que él debería escribirla.

Terminaré, como una anticrónica de este tipo merece terminar, con una frase ineludible, inesquivable, insulsa, irrelevante, intocable.

Finalmente, te das cuenta de que lo realmente importante es impermeable.

martes, 30 de octubre de 2007

Conejito Suicida #7 | Andy Riley


Mis buenos deseos con todas las personas que están sufriendo el poco humor de dios.
Oh, esa necedad del agua de reclamar su lugar, aquí en Tabasco.

martes, 23 de octubre de 2007

Conejito Suicida #6 | Andy Riley


(Debido a razones personales, Caja de Luz no sale esta semana)

sábado, 20 de octubre de 2007

viernes, 19 de octubre de 2007

Taller | Fotografía y Grabado






En http://www.colegiodeartes.blogspot.com/ se pueden encontrar los datos para inscribirse a los supertalleres básicos de Grabado y al de Fotografía creativa (y desarrollo de proyectos fotográficos), que iniciarán la siguiente semana, en la Galería de Artes Tabasco. El cupo es limitado =)

Exposición Colectiva | Los 15 años de CECOM


Participaré, por invitación de Edmundo Segura, coordinador del diplomado de Fotografía en la UJAT, en la colectiva que se montará con motivo de los 15 años de funcionamiento del CECOM. Qiuero pensar que fuimos invitados aquellos cuya calidad de trabajo justifica nuestra inclusión. La inauguración será el martes 23 a las 9 -o 9:30, una locura de horario como ese- en el lobby (chiste de madrugada) de la biblioteca Bartlett. Espero poder despertarme, realmente quiero escuchar las críticas de mis dos fotitos. Me contuve. Todavía ni siquiera tienen título. Vaya, ni siquiera están impresas -el papel metálico me hace ojitos- !

Caja de Luz | Francisco Mata Rosas

La fotografía documental es quizás, la rama de la Fotografía que ha merecido más estudios. Prueba de ello es notar cómo se ha enriquecido con disciplinas como la sociología, la antropología visual y la historia; de la misma manera, los mejores fotógrafos urbanos-documentales han aprovechado esta riqueza para proveer de síntesis, dramatización y metáfora a sus series fotográficas. En este contexto, México es semillero de grandes fotógrafos: maestros como Manuel Álvarez Bravo, Héctor García, y contemporáneos como Ulises Castellanos, Eniac Martínez y Marco Antonio Cruz.

Francisco Mata Rosas, es un fotógrafo mexicano con una convicción personal: "La fotografía nunca ha sido para mí el objetivo ni el pedazo de papel que la contiene: ha sido y es el camino, me ha permitido estar y por lo tanto ser." La claridad con la que se aproxima a los fenómenos es destacada, y de esa manera, ha creado dos de las grandes series de la fotografía mexicana contemporánea, "Sábado de Gloria" y "México-Tenochtitlan". En ellos, Mata Rosas explora las relaciones culturales y sociales entre la alienación, la festividad colectiva y la identidad. La serie que aquí se presenta es "México-Tenochtitlan", donde a decir de Mata Rosas, relaciona actos políticos con expresiones religiosas, vincula paisajes urbanos con estados de ánimo, encuentra en lo individual explicaciones para lo colectivo, identificando el sentido del humor y la ironía característica capitalina. Si bien, en algunas imágenes Mata Rosas se asimila a sí mismo como el intruso, también se destacan las imágenes en las que, se confronta y se introduce en el evento, como un medio de satisfacer su necesidad personal de ver, escuchar y conocer las diferencias sutiles entre su identidad y la de los fotografiados.


Su fotografía de un esqueleto saliendo del metro Zócalo, con la finalidad de reunirse con otros esqueletos más es digna de comentar. Esta es una muestra del trabajo cálido de Mata Rosas: en su búsqueda de la contradicción constante, él provoca la lectura del metro como inframundo, y del personaje principal, quizás, como guerrero. El trabajo de Francisco Mata Rosas puede ser observado en http://www.franciscomata.com.mx/ y en ww.zonezero.com/exposiciones/fotografos/matafco/indexsp.html

Originalmente publicado el 17 de octubre en Diario Presente.

Caja de Luz | Robert Mapplethorpe



"Jamás me ha gustado esa palabra, "impacto". Estoy buscando lo inesperado. Estoy buscando las cosas que nunca había visto... y estuve en la posición de tomar esas fotografías. Era una obligación que las hiciera". Robert Mapplethorpe



El discurso en las imágenes fotográficas dista mucho de estar limitada por los márgenes físicos del objeto, encontrando en temas que no han sido explorados o en el montaje de la fotografía como pieza única, una oportunidad para cerrar el diálogo. Robert Mapplethorpe es, quizá, uno de los artistas gráficos más completos y controversiales de los últimos 50 años. Con una clara influencia de otros artistas multidisciplinarios como Andy Warhol, Man Ray, Marcel Duchamp y Edward Ruscha, las fotografías de Mapplethorpe abarcaron desde aquellas sexualmente explícitas hasta otras de sublime belleza, pasando por instalaciones multipaneles, collages e impresiones de gran formato. Obtuvo reconocimiento en los 70s con sus piezas de desnudos masculinos, a menudo impactantes y elegantemente compuestas. Produjo un conjunto sólido de obras que, oscilando entre el equilibrio y la perfección, lo establecieron como uno de los artistas más influyentes del siglo 20. En 1987, creó la Fundación Robert Mapplethorpe, para promover la fotografía, apoyar museos que exhiban obra fotográfica y para financiar proyectos en la batalla contra el SIDA y las enfermedades relacionadas con el VIH -siendo él mismo una víctima de la enfermedad-.



Aunque sus temas principales fueron las naturalezas muertas, y los desnudos femeninos y masculinos, éstos últimos componen la obra más intrigante y poderosa de Mapplethorpe. Su acercamiento a este tema no fue como observador, sino como partícipe, buscando aportar a través de sus imágenes dignidad y belleza, encontrando un aclamado refinamiento del motivo. Asimismo, sus fotografías de cuerpos casi marmóreos le otorga a su obra características compositivas que enfatizan un sentido formal de belleza clásica, silenciosa, casi estática. Este trabajo, de 1976 a 1979, confirmaron su posición como artista de fuerza, confianza y talento. La aportación más destacada de Mapplethorpe es su capacidad de combinar un sentido abstracto de la composición, con consideraciones personales e íntimas sobre su visión de la belleza idealizada en una imagen fotográfica; ésto con el objetivo de lograr una declaración poderosa y memorable. La obra de Robert Mapplethorpe puede ser vista en diversas páginas de la Red, como en http://www.masters-of-photography.com/y.com/ y http://www.mapplethorpe.org/, sitio de su Fundación.

Originalmente publicado el 9 de octubre en Diario Presente. Agradezco a mi editor, nuevamente, por editar lo ineditable.

miércoles, 17 de octubre de 2007

Caja de Luz | Luna de Papel


En la Fotografía, generalmente se plantea que todo acto fotográfico es por definición una opinión. En estos tiempos, incluso, se puede hablar de responsabilizarse (de la misma manera que lo hace un escritor), del contenido de la opinión. Esto es particularmente notorio en la fotografía de autor, aquella que -en contraste con la foto documentalista y publicitaria- se caracteriza por la existencia de una opinión-idea relacionado con una postura, estética o social, del creador. En esta edición se presenta el material que, en esa búsqueda estética, realizaron un grupo de diez fotógrafos tabasqueños con la exposición colectiva "Luna de Papel". Se destaca que, en las piezas exhibidas en "Luna de Papel", se puede identificar las necesidades estéticas de estos autores, observando cómo las texturas son un complemento a la composición, así como el uso de la manipulación digital para crear esas superficies fantásticas.

En el conjunto, la obra de la exposición colectiva toma una coherencia única, y es por demás interesante notar en qué imágenes los fotógrafos muestran el satélite y en cuáles es apenas sugerido, lo cual es también una muestra de la complejidad de mensajes que se pueden reunir en un solo espacio.


La imagen "Los Testigos", de Carlos Andrés Hernández -combinación de 8 imágenes diferentes- logra crear un ambiente rico en texturas, con un cielo tan protagonista como la misma luna. Rubí Segura presenta "Claro de Luna", pieza donde el satélite es apenas sugerido con una sucesión armónica de curvas y círculos, así como con un suave contraste cromático en tonos cálidos-fríos. Eduardo San Miguel, propone en "Desde aquí también eres fría" una luna muy personal, una que se convierte en superficie, frontera y origen de los propios deseos del planeta que lo acompaña. Finalmente, Misael Sámano-Vargas presenta "De día duermen (miran su doble sol y están contentos)", una propuesta lúdica donde 125 conejos son los difusos y transparentes protagonistas de su propio cuento cortazariano.
Publicado originalmente el martes 2 de octubre.

miércoles, 26 de septiembre de 2007

Conejito Suicida #3, 4, 5 | Andy Riley




Caja de Luz | Michal Mackù



La manipulación pre-digital de la fotografía como objeto es una de las líneas de enfoque más interesantes de la disciplina, toda vez que requiere de un profundo conocimiento de procesos químicos y ópticos que exceden al fotógrafo promedio.

De entre estos fotógrafos sobresale Michal Mackù, un fotógrafo checo que es reconocido desde finales de los 80s por el uso de una técnica desarrollada por él mismo llamada "Gellage" (la unión de collage y gelatina). Esta técnica consiste en la separación química de la emulsión fotográfica (o "gelatina") de su base original en papel; de esa manera transfiere la imagen a otro papel húmedo y la manipula en la precisa forma que desea. Al final, deja secar las piezas y las une. Con esto logra crear nuevas formas de las imágenes originales, cambiando sus relaciones y otorgándoles nuevos significados durante esta transferencia. El trabajo final resulta en una imagen compacta con una estructura superficial fina. Así, cada Gellage es una impresión altamente durable, lista para colección y exhibición. La técnica, siendo muy laboriosa -y que a menudo incluye más de un negativo por imagen- hace impresiones completamente diferentes: cada Gellage es una obra de arte original.


Como generalmente sucede, no basta con el dominio de recursos efectistas, estos deben servir al diálogo que el fotógrafo necesita entablar. Acerca de ello, el mismo Mackù comenta: "Uso el cuerpo desnudo (mayormente el mío) en mis imágenes. A través del proceso fotográfico, este cuerpo concreto es obligado a encontrarse con ambientes abstractos: la distorsión. Esta conexión es la más emocionante para mí, y me ayuda a descubrir nuevos niveles de humanidad en el trabajo resultante. (...) Las imágenes significan el contacto específico con una realidad concreta para mí, una que ha sido capturada en un nivel de tiempo real- La técnica de Gellage que uso me ayuda a llevar una de estas hojas de tiempo y liberar una figura, un cuerpo desnudo, logrando que dependa del tiempo de nuevo. directo con su realidad. Mi obra coloca imágenes corporales en nuevas situaciones, nuevos contextos, nuevas realidades, causando que su auténtica realidad se vuelva relativa. Estoy interesado en cuestiones de moral y de libertad interna. Uno crea los medios para comunicar lo que no podría ser expresado de otra manera. Después viene la necesidad de describir, de definir."


El trabajo de Mackù, en el que se pueden ver reminiscencias de las retículas infintas de Escher, la violencia de Sozanský e incluso el existencialismo de Magritte, puede ser visto en la red, http://www.michal-macku.cz/ es su galería.

Publicado en Diario Presente, el 26 de septiembre.

Caja de Luz | Fotoseptiembre 2007 (2da parte)









En la entrega anterior, se ha observado cómo el lenguaje plástico y el lenguaje fotográfico se unen para enriquecerse, en la exposición fotográfica "Fotoseptiembre 2007", presentada por el Colegio de Artes Tabasco A.C. Ahora, se muestra la otra propuesta: la de los jóvenes fotógrafos de esa misma asociación, que están encontrando en esa disciplina, un nuevo conjunto de códigos, con la intención de lograr una cohesión en el desarrollo gráfico local.

El desarrollo de la fotografía en Tabasco en los últimos cinco años ha devenido en una búsqueda de propuestas desde las periferias de la disciplina hasta los procesos más íntimos de la misma. Los fotógrafos tabasqueños actuales están sentando las bases para un entendimiento más certero del acto fotográfico: en la fotografía de autor de principios de los 90s, se identifican nombres como Fernando Lizalde, Edmundo Segura e Ignacio Osorio (del primer colectivo fotográfico local "Enfocarte", aún vigente). Como consecuencia, se observa un crecimiento en el tratamiento del concepto, donde la experiencia de gente como Arturo Fernández, Israel Zúñiga y Hermilo Granados ha permeado en el trabajo fresco y arriesgado de otros como Rubí Segura, Ramiro Sánchez Sotelo, Luvia Marín, Eduardo San Miguel, Valeria Pérez Herrera y Misael Sámano-Vargas, éstos últimos, socios del Colegio de Artes Tabasco A.C. y expositores en la colectiva "Fotoseptiembre 2007".

El trabajo de Luvia Marín y Valeria Pérez Herrera -con "Piel de maniquí" y "Fogata en la playa" respectivamente- muestra este juego entre lo clásico y lo experimental, donde la cámara deja de ser un mero instrumento para convertirse en un nuevo observador con un diálogo propio. Se destaca la variedad de temas que Valeria Pérez Herrera ha desarrollado, desde la infancia hasta poesía pelliceriana. De la misma manera, Eduardo San Miguel recrea la abstracción propia de su afición por los tópicos digitales, esto es, la recreación de lo aparente y lo sintético, como en "Sin Título II". Finalmente, Misael Sámano-Vargas presenta "Rorschach", en alusión a los test psicológicos de tarjetas con manchas de tinta, en su último intento de cederle al observador su lugar en el proceso creativo de decodificar la imagen. "Fotoseptiembre 2007" está expuesta en la Galería de Artes Tabasco (Narciso Sáenz 122, Centro), sede del Colegio de Artes Tabasco A.C., en horarios de 9:00-20:30, de lunes a viernes.



Fotos:Luvia Marín. Piel de maniquí. foto color / 28x35 Valeria Pérez Herrera. Fogata en la playa. foto color / 20x25 Misael Sámano-Vargas. Rorschach. composición digital / 30x45
Eduardo San Miguel. Sin Título II. Fotografía digital. 28x35

Publicado en Diario Presente el 17 de septiembre.

jueves, 13 de septiembre de 2007

Los conejos ya tienen título. Y marco.

De día sueñan (miran su doble sol y están contentos).

Andy Riley | El Libro de los Conejitos Suicidas


Maravilloso. Simplemente maravilloso. La edición original data de 1990, un libro con tiras cómicas de conejos blancos que ya no quieren mover su naricita. Apenas encuentre más imágenes, las subiré.